Trayectoria

Habitualmente se define la trayectoria de un artista como la secuencia de maestros con quienes se formó, las muestras de las que participó, los premios que recibió etc. Considero que la verdadera trayectoria es la que ocurre internamente en el espíritu del artista, en búsqueda de la belleza. Pero la belleza no es objetiva. Los griegos buscaban la belleza objetiva, y creyeron que la habían alcanzado al definir la "proporción aurea", la perfecta proporción de los lados de un paralelogramo. Pero la Historia muestra otra cosa. Cada época y cada cultura tienen su propia definición de belleza. No era la misma concepción durante la Edad Media, en el Barroco, en el Renacimiento, el Impresionismo, el Arte Pop etc. ¡ ¿que pensaría un Velázquez de la pintura de Picasso?! Y algo similar pasa en el interior del artista, que va recorriendo ( y creando ) caminos en su búsqueda. En mi caso, he transitado el camino desde un estilo figurativo clásico hasta actualmente una concepción abstracta, planista y minimalista. Pero en realidad, es el observador quien finalmente determina el valor de una obra, reconstruyendo la obra en su interior. El observador es tan importante como el pintor. El pintor pinta con el pincel, el observador, con su mente. Como en el amor, ¡el arte se hace de a dos!

Beleza não tem fim!